In Bath, for Nicholas Wylde

Proudly working for Nicholas Wylde in Bath since September 2014, trying to give the best of my skills every single day at the workshop, getting a lot of support from Nicholas and his team, and of course, still learning throughout this new stage in my career.

www.nicholaswylde.com

Nick_Wylde

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IDAR-OBERSTEIN, parada y fonda

Un alto en el camino de vuelta a casa para conocer Idar y Oberstein. Alojado en el hotel “Piedra Preciosa”, que se encuentra cercano a la pensión “Amatista” (no podría ser de otro modo en este lugar). Hablando con algunos lugareños, parece que esta ciudad ha conocido tiempos mejores.

Edificio que alberga la bolsa de diamantes y piedras preciosas.

Y después de este detour, ya solo esperamos llegar a casa.

BANGKOK Gems and Jewelry Fair

El pasado mes de febrero tuvo lugar la edición número 49 de la feria de piedras y joyería de Bangkok, y como este que ecribe ya estaba por allí dando cambayás, pues allá que fuimos a darnos una, dos y hasta tres vueltecitas.

Esta feria -aparte de inmensa- te da la impresión de ser más bien como de “genéricos”, como para venir principalmente a abastecerse de materia prima -entiéndase sobre todo piedra de color, también en bruto-, contactar con proveedores y/o fabricantes OEM también “genéricos”… no había marcas de joyería conocidas -al menos internacionalmente-, y la relojería es totalmente inexistente.

La parte dedicada a herramientas, maquinaria y afines era bastante amplia y surtida, con especial presencia de todo lo relacionado con la gemología y la lapidación, como no podía ser de otro modo en Bangkok. De todas maneras, dejando aparte esto de la gemología y la lapidación, las “Maquinaria y Afines” de Iberjoya en sus buenos tiempos no tendrían nada que envidiar, tanto en oferta como en público.

En cuanto al número de visitantes profesionales y todo eso, pues ni lo sé ni lo he buscado o preguntado. La feria se veía algo tranquila en las zonas digamos más de joyería de marca acabada. En cambio estaba bastante animada por gran parte de los stands dedicados a la pedrería, en la zona de equipamientos y afines, y como no, por algún que otro stand de joyería genérica china, sobre todo de plata con circonita y piedra sintética.

En cuanto a los expositores, había muchos y muy variados, pero tampoco los conté. Sí me fijé en que los pasillos eran más estrechos que los de las últimas ediciones de Iberjoya.

Pues aparte de alguna que otra anécdota, como cuando le pregunté a una expositora que de qué materiales estaban compuestos unos dobletes en talla cabujón que tenían a la venta, y más o menos me vino a contestar que de lo que yo quisiera imaginar (it’s up to you), no se me ocurre mucho más que contar. Eso sí, había aunténticas preciosidades (a piedras me refiero), y aunque no compré todo lo que me hubiese gustado, acabé comprando más de lo que tenía pensado.

 

BANGKOK, ciudad de ángeles

Parque al sur de Sathorn Road
Parque al sur de Sathorn Road

Y ciudad de las gemas, y como muchas otras grandes ciudades a lo largo del mundo, Bangkok también ha sido descrita como la ciudad que nunca duerme. Afortunadamente, al sur de Sathorn Road -por donde estuve alojándome mis cinco semanas en Bangkok- las gentes y los negocios tenían la sana costumbre de descansar por las noches, y a espaldas de mi apartamento se encontraban el cementerio musulmán y un inmenso cementerio chino donde el personal, en su gran mayoría, ya descansaba eternamente.

Torre Norte del Jewelry Trace Center, vista desde Surasak Rd.

De la tranquilidad nocturna al sur de Sathorn a la vorágine diurna del Jewelry Trade Centre (JTC) apenas hay diez minutos a pie, de los cuales cinco ya casi son suficientes para estar empapado en sudor y hacerte pensar en dar la vuetla y en volverte a duchar. Aunque de haber cedido a ese primer impulso, todo mi tiempo en la capital del Reino de Tailandia se habría consumido en un bucle continuo de cortas idas y venidas desde y hacia mi alojamiento, lo que hubiese sido una lástima en una ciudad en la que hay tanto que ver.

La Silom Galleria ocupa las primeras plantas del complejo del Jewelry Trade Center: repleta de negocios en su mayoría también abiertos al público minorista.

El Jewelry Trade Center de Bangkok es la mayor concentración permanente de negocios relacionados con la joyería y las gemas que yo he visto en mi vida: fabricantes, pedreros, joyerías, empresas mineras, despachos de brokers, laboratorio y escuelas de gemología… y así hasta llenar sus cincuenta y tantas plantas. Y esos ascensores que suben y bajan tan rápido que taponan los oidos de los que vivimos más a ras de suelo. Ascensores unas veces silenciosos, otras llenos de conversaciones en idiomas de lo más variado (inglés, tailandés, hindi, birmano, mandarín, francés, ruso, cantonés…), pero en todo ese tiempo ni una sola conversación en castellano, aparte de mi propio pensamiento. Ascensores también, sobre todo temprano al entrar a trabajar y en el descanso del mediodía, repletos de personal -sobre todo mujeres- portando las por todas partes visibles bolsitas de plástico en las que llevan el desayuno o el almuerzo recién cocinados y comprados en cualquiera de los puestos de comida callejeros que están por toda la ciudad y que llenan Bangkok de infinidad de aromas, aromas en continua lucha con el olor de un tráfico rodado en estado de atasco casi perfecto y continuo, por no hablar del olor de sus aguas estancadas.

En bruto o tallado, mucho donde elegir

El Jewelry Trade Center buye de actividad, aunque al hablar con los lugareños te comentan que la cosa va un poquito más lenta, básicamente por nuestra culpa -!ay esa Europa, sobre todo esta España!- pero aun así la mayoría de los negocios se recuperaron hace tiempo de esta crisis que ahora se ha encallecido en Europa: los chinos compran mucho, ya no somos tan necesarios.

Diamantes: En China También Gustan, Y Mucho. 中国人越来越喜欢买钻石。

Lo que antes fue Japón, ahora lo es China

El auge de Japón como potencia industrial y económica en los años 70, junto con el consiguiente apetito de su nueva clase pudiente  por bienes exclusivos y diferenciados provenientes del viejo mundo es lo que posibilitó la “industrialización” y consolidación de los grandes conglomerados del lujo (LVMH, Richemont, etc.). Y el lejano oriente, esta vez China, ha vuelto a ser clave para el lujo internacional: China no solo ha sido su salvavidas para capear la calma chicha de estos últimos años, sino que ya se perfila como su principal mercado en las décadas por venir. La industria del diamante tampoco es ajena a esta carrera por un pedazo de la gran tarta que supone el mercado interno del Imperio Celestial. Infinidad de diamantaires (empresas productoras y/o comercializadoras de diamantes) no paran de abrir delegaciones en China, y los más prestigiosos laboratorios gemológicos internacionales también abren delegaciones en China, aparte de adaptar y traducir sus procesos y formación al lenguaje y al mercado chino.

¿Y cómo hablamos de diamantes en chino? Lo suyo sería empezar a hablar de ellos en castellano, y que mejor manera de empezar que nombrar y tratar de  definir  los cuatro parámetros que se usan para definir la calidad de un diamante:

Color.  颜色  (yán sè)

Pureza. 净度  (jìng dù)

Talla. 切工 (qiē gōng)

Peso en quilates. 克拉  (kè lā)

A estos cuatro parámetros o aspectos se les conoce como las cuatro ces del diamante  (del ingles Color, Clarity, Cut , Carat).

Color.  颜色  (yán sè)

Dejando aparte los denominados diamantes fantasía, en los que una buena tonalidad – ya sea  amarilla, rosa, verde, violeta o la rarísima roja- se considera un punto importate de belleza y valor,  la inmensa mayoría del comercio del diamante se centra en los diamantes incoloros, y estos, cuanto más incoloros sean, diremos que tienen un mejor color. Los que ya tengan un cierto tono amarillento serán considerados de inferior calidad, y cuanto más notable sea ese tono amarillento -a veces tirando a amarronado- las piedras que lo muestre irán siendo clasificadas en calidades inferiores.

No hay que confundir en tono amarillento que muestran muchos diamantes de la serie incolora con el color de un diamante amarillo fantasía. Para hacernos una idea, el primero sería como de papel envejecido, y el segundo se asemejaría más a un amarillo limón, a veces más clarito, y a veces más denso.

DIAMANTES INCOLOROS QUE YA "AMARILLEAN" BASTANTE.
EJEMPLO DE "AMARILLO FANTASÍA" EN UN DIAMANTE.

¿Y cómo nos referimos en chino a las variaciones de color hacia el amarillento que se producen en los diamantes incoloros?

· Incoloros (sin nada de amarillo): 无色  (wú sè)

· Casi casi incoloros: 接近无色  (jiē jìn wú sè)

· Ligeramente amarillos: 极淡黄色  (jí dàn huáng sè)

· Ya no tan ligeramente amarillos: 微淡黄色  (wēi dàn huáng sè)

· Claramente amarillentos: 淡黄色 (dàn huáng sè )

· Y ya fuera de la serie incolora, la tonalidad “amarillo fantasía”:  彩黄色  (cái huáng sè)

Próxima entrada:  hablamos de pureza en los diamantes.

¿FUTURO DE ART-NATURA EN MÁLAGA? II

La riqueza de un museo para una ciudad

Un ejemplo de lo que Art-Natura Málaga podría llegar a parecerse -salvando algunas distancias, claro- lo hemos visto en el Museo de Historia Natural Smithsonian en Estados Unidos. Veamos otros dos lugares.

Museo Victoria y Alberto, Londres

Apabulla la inmensidad de este museo. Pero si queremos centrarnos en gemas y joyería, entonces hay que ir directos a la Galería William y Judith Bollinger. Allí podemos disfrutar de una de las mayores colecciones de joyería que existen, y ver cómo artistas, diseñadores y artesanos de casi todas las épocas y lugares han creado belleza a partir de metales y piedras nobles.

Entrada principal al Victoria Alberto

 El que tenga la oportunidad de visitar este museo -el mayor del mundo dedicado al diseño y a las artes decorativas- pordrá disfrutar, entre otras -o entre otras miles-, de piezas como estas:

PULSERA MOUNTBATTEN. CARTIER LONDRES. 1928.

Impresionante pieza de joyería elaborada para Cartier en Londres, engastada de rubíes, esmeraldas, zafiros y diamantes, todo sobre platino. Es probable que muchas de las gemas de esta pulsera provengan de antiguas joyas indias.

INGLATERRA, CATALOGADO SOBRE 1550. AUNQUE POR LA CALIDAD DE LA TALLA, TIPO DE ENGASTE (ABIERTO POR DETRÁS) Y LOS ELEMENTOS DECORATIVOS USADOS, PARECE BASTANTE POSTERIOR A ESA FECHA, A NO SER QUE HAYA SUFRIDO MODIFICACIONES A LO LARGO DEL TIEMPO.

Una sencilla y bonita muestra de joyería antigua que en oro esmaltado monta un peridoto (verde, arriba), un granate hessonita (marrón, centro) y una cuenta de zafiro.

Pero este museo no solo se queda en la mera exposición de objetos y más objetos, sino que es todo un motor de desarrollo cultural para Londres: estudios de grado y postgrado en arte y diseño; talleres y laboratorios para la investigación y conservación; actividades de todo tipo y color tanto para visitantes como para locales (seminarios, conferencias, cursos, etc.); colaboración con colegios e institutos de la ciudad, y así sigue y sigue. El Victoria&Albert es un museo vivo.

Istone Mineral Park, Guang Zhou, China

El Smithsonian pone el énfasis en la Ciencia y la Historia Natural, y las gemas y piezas de joyería allí expuestas se observan como pequeñas maravillas que el ser humano puede realizar con lo que sale de las entrañas de la Tierra. El objeto del Victoria y Alberto es la creatividad humana, y cómo esta hace uso de los más variados materiales, entre ellos los metales preciosos y las piedras preciosas. Los chinos no se paran a tantas consideraciones.

Empresarios y autoridades del distrito de Hua Du,  al norte de Guang Zhou, ante la caída de las exportaciones de joyería debido a la recesión económica -la producción de joyería es de las principales actividades económicas de la zona- deciden, con un claro propósito económico y comercial, poner en marcha un gran parque temático que tiene la joyería, las gemas y los minerales en el centro de su oferta turística.

VISTA AÉREA DEL PARQUE

Planteado como un inmenso jardín botánico en el exterior, con rocas, árboles fosilizados y esculturas, en el interior alberga distintos espacios expositivos centrados en las  gemas, el arte de la joyería, esculturas de piedras preciosas -principalmente jade-, ciencias de la Tierra, etc. Y tratándose de un conjunto turístico y museístico que lleva el nombre de una conocida marca de joyería china, Istone Jewellery Co. Ltd.,  pues no podía faltar una gran tienda de joyería. También se realizan distintas actividades de animación cultural, principalmente enfocadas a la tradición joyera local y a la relación milenaria de China con las piedras preciosas, sobre todo con el jade.

ZONA EXTERIOR DEL PARQUE
EL TúNEL DEL TIEMPO, UN RECORRIDO POR LA HISTORIA DE LA TIERRA
BUDA DE LA COMPASIÓN, ESCULTURA EN CRISTAL DE ROCA DE 180 CM DE ALTURA Y 1.500 KG DE PESO
EL SUEÑO DE LOS OCÉANOS

El espacio expositivo “El sueño de los océanos” se centra principalmente en el coral. Los corales y objetos de coral aquí expuestos, en sintonía con la vocación comercial del parque,  están exponsorizados por una empresa taiwanesa de joyería con coral, cuyos productos luego encontraremos en el área comercial del museo.

EL JADE DE LA COMUNICACIÓN ESPIRITUAL

Ya he comentado que este museo o parque temático se centra bastante en la cultura del jade, y de su presencia, por ejemplo, en la obra cumbre de la literatura clásica china, “Sueños en el Pabellón Rojo”:  Jia Bao Yu, el protagonista principal, nació con el Jade de la Comunicación Espiritual en su boca. La foto superior muestra una talla en jade allí expuesta que nos recuerda ese pasaje de la novela.

Coincidentemente, el principal inversor del museo, Istone Jewellery Co. Ltd., es líder en el diseño, elaboración y comercialización de objetos y joyería con jade en China.

Una oportunidad para Málaga

No cabe duda de que un museo, ya tenga un carácter de divulgación científica o de divulgación cultural, una abierta vocación turística y comercial o una mezcla de todo ello, es una fuente de riqueza económica y cultural para la ciudad que lo acoge.

Málaga tiene ahora al alcance de la mano una posibilidad similar a las de los museos y espacios antes comentados, pero esa posibilidad está en el aire. Esperemos que las “fuerzas vivas” y “prohombres” malagueños que acudieron raudos de la mano de Art-Natura a hacerse la foto con la Reina en la Zarzuela estén igual de disponibles a la hora de defender este proyecto para la ciudad.

¿FUTURO DE ART-NATURA EN MÁLAGA?

La riqueza de un museo para una ciudad

Al principio no había nombre, pero sí un proyecto y una apuesta cultural de tal envergadura, que llegó a sorprender -más a propios que a extraños- que semejante nave pudiera llegar a aterrizar en Málaga. Se hablaba de un más que respetable espacio museístico dedicado a la Mineralogía, Gemología, Ciencias de la Tierra y Ciencias de la Vida.

Luego tuvo nombre: Art-natura. Al principio, junto con los contenidos científicos y de Historia Natural,  lo que más llamó la atención fueron los impresionantes fondos gemológicos de la entidad a cargo del proyecto, unos fondos que sin lugar a dudas pueden llegar a ser la base de una de las mayores exposiciones gemológicas del mundo.

Espacios museísticos y culturales centrados en las ciencias en general,  en la Mineralogía en particular -y en cómo artistas y artesanos hacen uso de esos minerales para crear belleza-,  y en la cultura y atracción turística que la exposición de todo ello puede  generar -lo que se espera sea Art-natura Málaga-  hay algunos  por el mundo; unos de historia ya centenaria,  otros de fundación más reciente.  En las próximas tres o cuatro entradas en esta categoría Art-Natura del blog echaremos un vistazo al Smithsonian de Estados Unidos, a la Galería de Joyería William and Judith Bollinger del Victoria & Albert Museum en Londres; si el tiempo da visitaremos el museo de Idar-Oberstein en Alemania, y acabaremos pasándonos por Istone Mineral Park en Guang Zhou, China.

A lo mejor este paseo nos sirve para hacernos una idea de lo que Málaga, ya sea por problemas con el hormigón, con la política o con la estrechez de miras, está a punto de perder.

Museo de Historia Natural Smithsonian, Washington DC, Estados Unidos. El museo más importante de Norte América -quizás del mundo- y visita obligada para todos los que recalan en la capital del imperio. Entre muchisimas, muchísimas cosas, alberga la Colección Nacional de Gemas y Minerales de los Estados Unidos.  Su fondo gemológico acojona. Creado básicamente a base de donaciones, éstas al principio lo fueron por magnates norteamerícanos que ligando su nombre a una valiosa gema o pieza de joyería pretendían dejar memoria de sus hazañas industriales, y más recientemente por joyeros y comerciantes de gemas de todo el mundo, como Harry Winston o Tiffany’s and Co.

Esmeralda Hooker, donación. Gem Gallery, Smithsonian. Foto: Chip Clark. Esmeralda colombiana de más de 75 quilates engastada en broche de platino con diamantes
Diamante Hope, donado por Harry Winston al Smithsonian en 1958. Montura temporal por Harry Winstoon.

Es tal la cantidad de donaciones que reciben, que apenas les queda sitio para albergarlas, por lo que han tenido que volverse estrictos a la hora de aceptar estupendas gemas por la cara. Las piezas que aceptan tienen que tener un indudable valor gemológico y científico y si, aparte de esto, poseen alguna historia humana detrás, o están de algún modo relacionadas con la historia de los Estados Unidos de América, mejor que mejor.

El rubí Carmen Lucía, donado en 2004; 23,1 quilates de rubí birmano, engastado en platino con diamantes. Espectacular. Foto: Chip Clark

Pero el Smithsonian, aparte de ser un buen motivo más para visitar Wahisngton DC,  con el paso del tiempo, y en colaboración tanto con empresas privadas como con agencias gubernamentales -como la NASA-, se ha convertido en toda una institución en lo que a la educación y a la investigación se refiere. Si hablamos de minerales,  poseen talleres y laboratorios con casi  lo último en tecnología para el análisis gemológico y petrográfico de todo tipo de materiales. Son una verdadera máquina.

Viendo una piedra bien de cerca.

La foto de arriba y las de abajo simplemente prentenden mostrar que en el Smithsonian no sólo hay exposiciones bien planteadas y atractivas, y a veces elitistas, sino también una trastienda en la que se trabaja, y mucho.

El Smithsonian